ANÁLISIS RELACIONAL Y ESPECIFICIDAD EN LA EVALUACIÓN COGNITIVO
COMPORTAMENTAL
Por. Dr. René Javier Calderón
La psicología cognitiva basada en el procesamiento de la información al
surgir como respuesta a las dificultades metodológicas presentadas por la
psicología experimental, permitió retomar a la ciencia psicológica el interés
por el estudio de los procesos mentales para la explicación del qué hacer
humano, las extensas investigaciones en éste ámbito contribuyeron a la
comprensión científica y experimental de los procesos internos que regulan el
comportamiento. Las teorías cognitivas marcaron un nuevo vector para el estudio clínico, educativo y social
de la psicología, se cambió el concepto de paradigma para el estudio del
comportamiento por el de modelo con un
carácter explicativo y sistemático de los factores inmersos en la adaptación
del ser humano al contexto, esta ruptura
permitió abordar a la persona desde una perspectiva integral dejando de lado
conceptos como el de variable organísmica con principios fixistas que no contribuían
a la comprensión total de la dimensión humana.
La
psicología cognitiva en su afán de estudiar los procesos mentales, descuidó
aspectos importantes como la emoción, la afectividad y el comportamiento
reduciéndolos a meros productos del sistema cognitivo. Otro aspecto descuidado
por éste enfoque fue el del análisis del contexto en su amplia dimensión que
abarca desde lo ecofísico hasta lo sociocultural.
La ventaja
de los modelos cognitivos fue la flexibilidad de los mismos al aceptar su
constante revisión y complementación a partir de nuevos estudios, en este
sentido la psicología cognitiva amplió su enfoque permitiendo la inclusión de
nuevas categorías y variables, es así que las estructuras, procesos y funciones
pasaron a ser de objetos de estudio a unidades de análisis metodológicas en una
nueva visión integral.
Los modelos integrales con visión amplia del espectro general en el
continuo de observación científica a partir de la comprensión experimental
derivaron tras largos años de complejos estudios e investigación en El modelo
cognitivo comportamental con una perspectiva integral y dialéctica en la que el
objeto de estudio no es ni el sujeto ni el contexto sino más bien el producto
de la interrelación dialéctica del mismo, rompiendo con la dicotomía fundamental
en la lucha tradicional de definición ontológica estructuralista –
funcionalista, con la experiencia científica
como base fundamental de abordaje para el que el espectro relacional del
integral se desarrolla metodológicamente en la comprensión de las unidades de análisis.
(Mahoney , Pinillos , Golfried , Bandura , Kazdin, Calderon J., Barlow, Dobson,
Lazarus, etc.) .
Categorías y variables del modelo integral cognitivo comportamental.
El modelo integral cognitivo comportamental aborda la cognición como un eje integrador de las variables afectivas, emocionales, biofísicas y comportamentales y analiza el contexto desde las relaciones interpersonales, los aspectos culturales, sociales y el ambiente físico, estableciendo una interrelación dialéctica sujeto – contexto en una dinámica de tiempo y espacio cuyo producto se convierte en el objeto de estudio que puede ser dimensionado a partir de las variables que lo componen antes mencionadas (Golfried M, 1995).
El enfoque metodológico de la psicología cognitivo comportamental integral es RELACIONAL:
- El constructo para la psicología integral es el hecho o fenómeno que en su molaridad contiene: los atributos y las variables de investigación y debe ser definido en forma completa en base a su modelo de estudio.
- El atributo es el conjunto de propiedades que hacen al fenómeno o hecho que se va a investigar y tiene base teórica en el modelo Cognitivo Comportamental.
- La categoría es una unidad de valor en una dimensión que contiene a las variables y al mismo tiempo es el soporte conceptual de las mismas.
- La variable es una unidad metodológica de investigación sujeta a cambio y que permite la aplicación de unidades de medida asignando valores cuantificables y de carácter paramétrico.
- La unidad de medida es la unidad mensurable de valor que se asigna a un hecho o fenómeno psicológico a partir de una dimensión (Tous, 1978; Barlow, 1983, Caballo, 2009).
Variables, especificidad y unidades de análisis
La “ESPECIFICIDAD” es la definición central de una variable o una
categoría en la que se utilizan diferentes dimensiones y valores que permiten
el acercamiento al estudio de los fenómenos y de la realidad.
La especificidad afecta
la validez de las explicaciones y la valoración relacional. Las variables específicas facilitan la
identificación del comportamiento, de las relaciones funcionales, de los
procesos, estructuras y de los efectos
del tratamiento, pero pueden ser menos explicables (esto se debe a que al ser tan específicas no se obtienen los mismos
resultados de evaluación). Las
variables menos específicas son a veces mas explicables, pero pueden plantear
dificultades cuando se tienen que derivar juicios o explicaciones relacionales
cargados de sobresignificado.
El modelo
cognitivo-comportamental se caracteriza por un equilibrio en la especificidad
de las variables y la especificidad de las categorías conceptuales, tales como
distintos comportamientos observables, pensamientos, contingencias de respuesta
y respuestas fisiológicas. El valor de
las variables específicas es, por lo general, la aproximación para alcanzar el
objetivo del estudio cognitivo-comportamental
(Calderón J., 2003).
La “unidad de análisis” es un concepto
relacional y se refiere a las unidades de evaluación que contribuyen a realizar
las valoraciones y explicaciones relacionales.
En la Evaluación Cognitivo-Comportamental la
aplicación de estrategias específicas corresponden a los objetivos propositivos y
terminales, se establecen resultados que a partir de un razonamiento relacional
se integran a la Unidad
de Análisis Inicial, completando la capacidad y posibilidad explicativa de la
misma.
La evaluación cognitivo-comportamental
está integrada por diversos componentes conceptuales y metodológicos que deben integrarse en un solo
espacio epistemológico y a partir de un objeto de estudio de carácter
relacional. La Unidad
de Análisis establecida sobre el fenómeno o problema de estudio se basa en un
razonamiento articulado entre la especificidad de las variables y las
categorías conceptuales en un equilibrio de contenido, describiendo y
explicando una realidad concreta. Por lo tanto los objetivos propositivos de la
evaluación son formulados a través de la unidad de análisis que de forma
preliminar y empírica permite la explicación inicial del fenómeno o hecho de
estudio. Los objetivos terminales son
formulados a través de la unidad de análisis.
En este entendido la meta de la evaluación se
basa en los fenómenos y problemas de estudio cognitivo-comportamental de una
persona, configurados a través de la unidad de análisis. Los datos
cuantitativos y la información cualitativa provienen de los instrumentos y
técnicas de evaluación, articulando las categorías cuantitativas con las
cualitativas. Las formas en que los datos son procesados y toda la información es analizada debe ser a
través de los modelos de evaluación aplicando los esquemas de razonamiento y
las categorías de análisis establecidos precisamente.
Los razonamientos conclusivos, basados
en el análisis relacional, se derivan de la información obtenida en el proceso
de evaluación. Los esquemas de razonamiento metodológico son los que permiten
integrar las conclusiones con la unidad de análisis inicial, y de esta manera,
proceder a las distintas generalizaciones de variables, procesos y método.
En la evaluación cognitivo-comportamental se
dimensionan y valoran diversos rangos del comportamiento, de las sensaciones y
del pensamiento, de las emociones y la afectividad. También se dimensionan y valoran variables o
categorías causales, o relaciones causales.
Con frecuencia, la medición implica asignar valor a un evento o a una
categoría (Caballo, 2003). La medición y la valoración son esenciales para la
evaluación cognitivo comportamental
porque ayudan a: Generar
datos, Inferir información, predecir la actividad futura de los sujetos,
plantear explicaciones sobre las causas de los problemas de las personas,
seleccionar estrategias de estudio o intervención, evaluar la efectividad de
los estudios o intervenciones.
La medición
y la valoración son la base que genera información científica. Los avances a nivel de poder predictivo y
explicativo dependen del grado en que los fenómenos de estudio pueden ser
medidos y/o valorados con precisión.
Por
tanto para configurar los núcleos de la evaluación cognitivo comportamental se
sugiere definir las siguientes categorías y variables inicialmente (Caro, 1997;
Golfried, 1995):
- Áreas de actividad del sujeto y factores situacionales del contexto.
- Variables e indicadores altamente específicos en relación al problema, fenómeno o hecho que se estudia.
- Comportamientos observables, eventos internos y externos de la entidad, la individualidad y la variabilidad, cuantitativos y cualitativos.
- Variables del sujeto y relaciones causales mientras se producen en el contexto natural.
- Relaciones recíprocas: cognición-comportamiento y comportamiento-contexto.
- Variables situacionales asociadas con variación de los problemas cognitivo comportamentales.
- Priorización de objetivos en la evaluación cognitivo comportamental.
- Modos de evaluación múltiple (cognitiva, fisiológica, conductual, emocional, afectiva).
REFERENCIAS
- TOUS J., (1978) “Psicología experimental: problemas de teoría y método”, Barcelona – España: Omega
- SIDMAN, M. (1978) “Tácticas de Investigación Científica”, Barcelona – España: Fontanella
- SCOTT, J., WILLIAMS, J.M. & BECK, A., (2008) “Cognitive Therapy in Clinical Practice”, New York: Routledge
- MAHONEY, M. & FREEMAN, A., (1988) “Cognición y Psicoterapia”, Barcelona – España: Paidos
- KAZDIN, A.E., (1998) “History of Behavior Modification: Experimental Foundations of Contemporary Research”, Baltimore: University Park Press
- GOLDFRIED M. (1995) “De la terapia Cognitivo – Conductual a la Psicoterapia de Integración”, Bilbao – España: Desclée Debrouwer S.A.
- DOBSON, K., (1988) “Handbook of Cognitive Behavioral Therapies”, New York, London: Guilford Press
- CARO I. (1997) “Manual de psicoterapias cognitivas”, Barcelona – España: Paidós
- CALDERÓN JEMIO, R., (2003) “Las Ciencias Cognitivo Comportamentales frente a las Actuales Transformaciones del Entorno – Bolivia”, Aprendizaje y Comportamiento: Alamoc.
- CABALLO V. (Comp.) (2003) “Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta”, Madrid – España: Siglo XXI editores
- BARLOW, D.H.; HAYES, S.C.; y NELSON, R.O., (1983) “The Scientist – Practitioner: Research and Accountability in Clinical and Educational Settings”, New York: Pergomon Press.
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