viernes, 15 de junio de 2012

PRESENTACIÓN

UNIVERSIDAD SAN FRANCISCO DE ASÍS
CARRERA DE PSICOLOGÍA 

REVISTA PSICOPOIESIS
PRESENTACIÓN

A tiempo de agradecer al dinámico equipo de la primera Revista Científica de la Carrera de Psicología “PSICOPOIESIS” por su desprendimiento, inquietud y deseos insuperables de hacer ciencia en un espacio académico como la Universidad San Francisco de Asís, formador de minorías creativas capaces de contribuir al Desarrollo Sustentable del país y la región, los felicito por creer y confiar en que esta forma de emprendimiento es posible, para futuros desafíos.

Motivados por el afán de crear desde un espacio académico que brinda la Universidad San Francisco de Asís, desde la Carrera de Psicología, se convierte en un proceso de intercambio de saberes de constante innovación, conocimiento esencial que ilumina nuestros destinos. 

Estas relaciones siempre existen de algún modo en la comprensión de experiencias vividas del que sabe ciencia, pero pueden explicarse y profundizarse en la filosofía de la vida como ciencia elaborada. Además, estas relaciones pueden ser ricas en dimensiones que abarcan desde la praxis inmersa desde una teoría o lección convertida en parte de una experiencia vivida hasta la acción misma invariable y permanente que constituye la naturaleza de la ciencia.

“Psicopoiesis” será el espacio de encuentro entre docentes y estudiantes de la Carrera de Psicología por deconstruir un conocimiento real; puesto que la vida misma está compuesta de actos y lenguaje, conlleva  todo un proceso creativo desde el inicio de una idea hasta su culminación.

“Psicopoiesis” viene a ser el resultado de varios encuentros, sueños y metas; plasmados en esta primera entrega; que augura –sin duda- muchos éxitos. No solamente para sus autores, sino abre espacio para todos los integrantes de la Carrera de Psicología. Felicidades.


 Lic. Marco A. Coronado
Director Carrera de Psicología
Universidad San Francisco de Asís

Revista Nº1- Artículo Nº3 - Análisis relacional y Especificidad en la evaluación cognitivo comportalmental (Dr. René Javier Calderón)


ANÁLISIS RELACIONAL Y ESPECIFICIDAD  EN LA EVALUACIÓN COGNITIVO COMPORTAMENTAL

Por. Dr. René Javier Calderón
La psicología cognitiva basada en el procesamiento de la información al surgir como respuesta a las dificultades metodológicas presentadas por la psicología experimental, permitió retomar a la ciencia psicológica el interés por el estudio de los procesos mentales para la explicación del qué hacer humano, las extensas investigaciones en éste ámbito contribuyeron a la comprensión científica y experimental de los procesos internos que regulan el comportamiento. Las teorías cognitivas marcaron un nuevo vector  para el estudio clínico, educativo y social de la psicología, se cambió el concepto de paradigma para el estudio del comportamiento por el de modelo  con un carácter explicativo y sistemático de los factores inmersos en la adaptación del  ser humano al contexto, esta ruptura permitió abordar a la persona desde una perspectiva integral dejando de lado conceptos como el de variable organísmica con principios fixistas que no contribuían a la comprensión total de la dimensión humana.

La psicología cognitiva en su afán de estudiar los procesos mentales, descuidó aspectos importantes como la emoción, la afectividad y el comportamiento reduciéndolos a meros productos del sistema cognitivo. Otro aspecto descuidado por éste enfoque fue el del análisis del contexto en su amplia dimensión que abarca desde lo ecofísico hasta lo sociocultural.

La ventaja de los modelos cognitivos fue la flexibilidad de los mismos al aceptar su constante revisión y complementación a partir de nuevos estudios, en este sentido la psicología cognitiva amplió su enfoque permitiendo la inclusión de nuevas categorías y variables, es así que las estructuras, procesos y funciones pasaron a ser de objetos de estudio a unidades de análisis metodológicas en una nueva visión integral.

Los modelos integrales con visión amplia del espectro general en el continuo de observación científica a partir de la comprensión experimental derivaron tras largos años de complejos estudios e investigación en El modelo cognitivo comportamental con una perspectiva integral y dialéctica en la que el objeto de estudio no es ni el sujeto ni el contexto sino más bien el producto de la interrelación dialéctica del mismo, rompiendo con la dicotomía fundamental en la lucha tradicional de definición ontológica estructuralista – funcionalista,  con la experiencia científica como base fundamental de abordaje para el que el espectro relacional del integral se desarrolla metodológicamente en la comprensión de las unidades de análisis. (Mahoney , Pinillos , Golfried , Bandura , Kazdin, Calderon J., Barlow, Dobson, Lazarus, etc.) .

Categorías y variables del modelo integral cognitivo comportamental. 

El modelo integral cognitivo comportamental aborda la cognición como un eje integrador de las variables  afectivas, emocionales, biofísicas y comportamentales y analiza el contexto desde las relaciones interpersonales, los aspectos culturales, sociales y el ambiente físico, estableciendo una interrelación dialéctica sujeto – contexto en una dinámica de tiempo y espacio cuyo producto se convierte en el objeto de estudio que puede ser dimensionado a partir de las variables que lo componen antes mencionadas (Golfried M, 1995). 

El enfoque metodológico de la psicología cognitivo comportamental  integral es RELACIONAL:

Modelo Metodológico Integral
  • El constructo para la psicología integral es el hecho o fenómeno que en su molaridad contiene:  los atributos y las variables de investigación y debe ser definido en forma completa en base a su modelo de estudio.
  • El atributo es el conjunto de propiedades que hacen al fenómeno o hecho que se va a investigar y tiene base teórica en el modelo Cognitivo Comportamental. 
  • La categoría es una unidad de valor en una dimensión que contiene a las variables y al mismo tiempo es el soporte conceptual de las mismas.
  • La variable  es una unidad metodológica de investigación sujeta a cambio y que permite la aplicación de unidades de medida asignando valores cuantificables y de carácter paramétrico.
  • La unidad de medida es la unidad mensurable de valor que se asigna a un hecho o fenómeno psicológico a partir de una dimensión (Tous, 1978; Barlow, 1983, Caballo, 2009).

Variables, especificidad y unidades de análisis

La “ESPECIFICIDAD” es la definición central de una variable o una categoría en la que se utilizan diferentes dimensiones y valores que permiten el acercamiento al estudio de los fenómenos y de la realidad.

La especificidad afecta la validez de las explicaciones y la valoración relacional.  Las variables específicas facilitan la identificación del comportamiento, de las relaciones funcionales, de los procesos, estructuras  y de los efectos del tratamiento, pero pueden ser menos explicables (esto se debe a que al ser tan específicas no se obtienen los mismos resultados de evaluación).  Las variables menos específicas son a veces mas explicables, pero pueden plantear dificultades cuando se tienen que derivar juicios o explicaciones relacionales cargados de sobresignificado.

El modelo cognitivo-comportamental se caracteriza por un equilibrio en la especificidad de las variables y la especificidad de las categorías conceptuales, tales como distintos comportamientos observables, pensamientos, contingencias de respuesta y respuestas fisiológicas.  El valor de las variables específicas es, por lo general, la aproximación para alcanzar el objetivo del estudio cognitivo-comportamental (Calderón J., 2003).

La “unidad de análisis” es un concepto relacional y se refiere a las unidades de evaluación que contribuyen a realizar las valoraciones y explicaciones relacionales.

En la  Evaluación Cognitivo-Comportamental   la aplicación de estrategias específicas  corresponden a los objetivos propositivos y terminales, se establecen resultados que a partir de un razonamiento relacional se integran a la Unidad de Análisis Inicial, completando la capacidad y posibilidad explicativa de la misma.

La evaluación cognitivo-comportamental está integrada por diversos componentes conceptuales y  metodológicos que deben integrarse en un solo espacio epistemológico y a partir de un objeto de estudio de carácter relacional. La Unidad de Análisis establecida sobre el fenómeno o problema de estudio se basa en un razonamiento articulado entre la especificidad de las variables y las categorías conceptuales en un equilibrio de contenido, describiendo y explicando una realidad concreta. Por lo tanto los objetivos propositivos de la evaluación son formulados a través de la unidad de análisis que de forma preliminar y empírica permite la explicación inicial del fenómeno o hecho de estudio.  Los objetivos terminales son formulados a través de la unidad de análisis.

En este entendido la meta de la evaluación se basa en los fenómenos y problemas de estudio cognitivo-comportamental de una persona, configurados a través de la unidad de análisis.  Los datos cuantitativos y la información cualitativa provienen de los instrumentos y técnicas de evaluación, articulando las categorías cuantitativas con las cualitativas. Las formas en que los datos  son procesados y  toda la información es analizada debe ser a través de los modelos de evaluación aplicando los esquemas de razonamiento y las categorías de análisis establecidos precisamente.

Los razonamientos conclusivos, basados en el análisis relacional, se derivan de la información obtenida en el proceso de evaluación. Los esquemas de razonamiento metodológico son los que permiten integrar las conclusiones con la unidad de análisis inicial, y de esta manera, proceder a las distintas generalizaciones de variables, procesos y método.

En la evaluación cognitivo-comportamental se dimensionan y valoran diversos rangos del comportamiento, de las sensaciones y del pensamiento, de las emociones y la afectividad.  También se dimensionan y valoran variables o categorías causales, o relaciones causales.  Con frecuencia, la medición implica asignar valor a un evento o a una categoría (Caballo, 2003). La medición y la valoración son esenciales para la evaluación cognitivo comportamental  porque ayudan a: Generar datos, Inferir información, predecir la actividad futura de los sujetos, plantear explicaciones sobre las causas de los problemas de las personas, seleccionar estrategias de estudio o intervención, evaluar la efectividad de los estudios o intervenciones.

La medición y la valoración son la base que genera información científica.  Los avances a nivel de poder predictivo y explicativo dependen del grado en que los fenómenos de estudio pueden ser medidos y/o valorados con precisión.

Por tanto para configurar los núcleos de la evaluación cognitivo comportamental se sugiere definir las siguientes categorías y variables inicialmente (Caro, 1997; Golfried, 1995):

  • Áreas de actividad del sujeto y factores situacionales del contexto.
  • Variables e indicadores altamente específicos en relación al problema, fenómeno o hecho que se estudia.
  • Comportamientos observables, eventos internos y externos de la entidad, la individualidad y la variabilidad, cuantitativos y cualitativos.
  • Variables del sujeto y relaciones causales mientras se producen en el contexto natural.
  • Relaciones recíprocas: cognición-comportamiento y comportamiento-contexto.
  • Variables situacionales asociadas con variación de los problemas cognitivo comportamentales.
  • Priorización de objetivos en la evaluación cognitivo comportamental.
  • Modos de evaluación múltiple (cognitiva, fisiológica, conductual, emocional, afectiva).

REFERENCIAS
  • TOUS J., (1978)  Psicología experimental: problemas de teoría y método”, Barcelona – España:  Omega
  • SIDMAN, M. (1978) “Tácticas de Investigación Científica”, Barcelona – España:  Fontanella
  • SCOTT, J., WILLIAMS, J.M. & BECK, A., (2008) “Cognitive Therapy in Clinical Practice”,  New York:  Routledge
  • MAHONEY, M. & FREEMAN, A., (1988) “Cognición y Psicoterapia”, Barcelona – España:  Paidos
  • KAZDIN, A.E., (1998) “History of Behavior Modification:  Experimental Foundations of Contemporary Research”, Baltimore:  University Park Press
  • GOLDFRIED M. (1995) “De la terapia Cognitivo – Conductual a la Psicoterapia de Integración”, Bilbao – España:  Desclée Debrouwer S.A.
  • DOBSON, K., (1988) “Handbook of Cognitive Behavioral Therapies”, New York, London:  Guilford Press
  • CARO I.  (1997) “Manual de psicoterapias cognitivas”, Barcelona – España:  Paidós
  • CALDERÓN JEMIO, R., (2003) “Las Ciencias Cognitivo Comportamentales frente a las Actuales Transformaciones del Entorno – Bolivia”, Aprendizaje y Comportamiento: Alamoc.
  • CABALLO V. (Comp.)   (2003) “Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta”, Madrid – España:  Siglo XXI editores
  • BARLOW, D.H.; HAYES, S.C.; y NELSON, R.O., (1983) “The Scientist – Practitioner:  Research and Accountability in Clinical and Educational Settings”, New York:  Pergomon Press.

domingo, 3 de junio de 2012

Revista Nº1- Artículo Nº2 - Procesos de Dinamización Comunitaria desde la Animación Sociocultural (Lic. Carlos Jorge Landaeta Mendoza)


PROCESOS DE DINAMIZACIÓN COMUNITARIA DESDE LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL
  
Lic. Carlos Jorge Landaeta Mendoza

I.- INTRODUCCIÓN

La Animación Sociocultural,  es un modelo de intervención comunitaria, socioeducativa, caracterizado por llevarse a cabo a través de una metodología participativa destinada a generar procesos autoorganizativos individuales, grupales y comunitarios, orientada al desarrollo cultural, social y educativo de sus destinatarios (Ventosa, 1999)

Entorno a los centros comunitarios, se pueden distinguir cinco actividades específicas a partir de los cuales se realiza las actividades de Animación Sociocultural. Éstas actividades no constituyen etapas de un proceso lineal, ni las fases de un procedimiento, se trata de tareas, actividades que pueden realizarse simultáneamente, pero que forman parte de actividades globales, que debe involucrar y entrar en consenso, coordinación con todas las organizaciones vecinales, con los representantes de las Juntas Vecinales y otras instituciones con las que el animador sociocultural tiene relación.

He aquí las cinco actividades que, desde la animación sociocultural, se deben promueven:

1.- Actividades de formación:
2.- Actividades de difusión cultural
3.- Actividades de expresión artística no  profesional
4.- Actividades lúdicas: de recreación, festivales y deportes
5.- Actividades sociales

II.- ACTIVIDADES DE ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL

1.- Actividades de formación: 

Éstas son actividades que  deben favorecer la adquisición de conocimientos y el desarrollo de competencias. Estas formaciones son el punto de partida para todo proceso de movilizaciones, festivales, encuentros, etc., ya que, todas estas actividades, deben tener un fin formativo. 

2.- Actividades de difusión cultural

No hay duda que todos los seres humanos tenemos derecho a participar y disfrutar de la común herencia cultural de la humanidad. El derecho a la cultura forma parte de los derechos humanos. Con las actividades de difusión cultural se procura dar a los niños, jóvenes, señoritas, etc., la posibilidad de conocer, apreciar y comprender lo que es nuestro patrimonio histórico cultural.

Dentro de lo que son las actividades de difusión cultural, entorno al trabajo en comunidades, el Animador Sociocultural puede planificar visitas a museos, a lugares de interés histórico cultural

En marco a éste tipo de actividades, desde Animación Sociocultural, también se pueden promover talleres relacionados al conocimiento de la cosmovisión andina y al conocimiento de la interculturalidad. 

3.- Actividades de expresión artística no  profesional

Cuando hablamos de actividades de expresión artística, el animador sociocultural debe crear espacios, actividades que permitan a los niños, niñas, jóvenes, señoritas y a la comunidad en general, estimular y dar oportunidades para que se expresen de forma creativa.

Entorno a éstas actividades, el Animador Sociocultural puede:

  • Realizar  y/o participar de concursos de pintura, poesía, cuentos, etc., no con el fin de desarrollar actividades de “competición”, sino con el fin de promover valores, transversalizar temáticas de desarrollo personal, etc.
  • Organizar grupos de baile, artes marciales, teatro, para que puedan presentarse, posteriormente, en eventos públicos, ya sea organizados entorno algún centro comunitario o por otras instituciones.
Es fundamental que el Animador Sociocultural, tenga conocimiento de la realización de eventos públicos como ferias, encuentros, entradas zonales, festivales, etc. con el fin  de que los participantes de los talleres que se desarrollan en el centro comunitario, pueden presentar sus productos, estas acciones favorecerán e incrementará la motivación de los mismos.

Cuando se participen en ferias, encuentros, etc. se debe conocer el objetivo de la misma, ya que, si ésta no tuviese un fin educativo, y promoverán productos  y bebidas alcohólicas, no se debe participar, ya que, desde la Animación sociocultural, se debe promover la prevención de riesgos psicosociales 

Para el éxito de éstas presentaciones, se debe tener reuniones previas con todo el equipo técnico con el que se trabaja, para poder organizar al grupo, donde cada uno tenga conocimiento del cronograma, el lugar donde se llevará a cabo, etc. es necesario que en éstas actividades, se involucre la Junta Vecinal, con el fin de que ésta pueda, de alguna manera, apoyar a los participantes.

A partir de las reuniones, elaborar una planificación, en donde se establezca claramente todas y cada una de las acciones que se deben realizar en la actividad. 

4.- Actividades lúdicas: de recreación, festivales y deportes

Desde la Animación Sociocultural, lo lúdico debe permitir superar el aburrimiento, la monotonía de la vida, por tal motivo, en marco a éstas actividades, se debe participar y/u organizar:

  • Festivales
  • Juegos
  • Actividades deportivas
 i)             Festivales

Los festivales son un medio para llegar a un mayor número de personas de la comunidad, para difundir y buscar la reflexión crítica sobre la realidad en la que viven. En éstos festivales se deben incorporar otras actividades propias que se realizan dentro de la comunidad: teatro, danza, música, canto, talleres marciales, etc., y lo que es más importante, ofrecer ámbitos o espacios para la participación de la misma gente.

Éstos festivales pueden ser organizados tomando en cuenta fechas importantes dentro del calendario, éste calendario debe ser tomado en cuenta como punto de referencia para organizarlas. Otros festivales pueden tener solo un carácter zonal, solo se celebra en la zona, como son los aniversarios zonales.

En cada zona pueden haber diversos motivos o fechas donde se realicen festivales, la participación en todas éstas puede ser tedioso tanto para los beneficiarios como los técnicos y personas involucradas de las instituciones,  por tal motivo, el animador sociocultural debe priorizar algunas de éstas, a continuación se explica algunos criterios que el animador sociocultural debe tomar en cuenta para establecer prioridades, en cuanto a la participación de éste tipo de festivales:

  • Debe organizarse de tal manera que propicie y facilite la máxima participación de la comunidad
  • Debe ser, además, una forma de integración entre vecinos
  • Debe permitir la promoción de contenidos formativos y valores sociales
La organización y ejecución de estas actividades deben realizarse conjuntamente con:
  • Representantes de la Junta de Vecinos
  • Mediadores sociales/líderes comunitarios
  • Responsables de los talleres infanto juveniles que se imparten dentro de la comunidad
  • Estudiantes que se encuentran realizando sus prácticas profesionales o desarrollan actividades de voluntariado
Para lo cual el ASC debe mantener reuniones continuas con todas éstas personas para organizar y planificar las actividades mencionadas, dicha planificación debe  ser de conocimiento de todas las personas quienes estarán involucradas en las actividades.  El ASC no debe olvidar de que en cada reunión debe  tener: lista de asistencia, orden del día y en lo posible, redactar un acta de la reunión.

ii)            El juego

Es importante tomar en cuenta que éste tipo de actividades, den ser libres y realizadas por gusto. Estos juegos deben ser incorporados en los festivales, intercalados con  la presentación de los productos de los talleres que se implementan dentro de la comunidad. En los juegos se deben implicar a niños, niñas, adolescentes, jóvenes, señoritas e incluso madres,  padres de familia y personas de la tercera edad.

iii)           Actividades deportivas

Desde la Animación Sociocultural se deben promover  y participar en campeonatos deportivos y/o  encuentros relámpagos. Tomando en cuenta la estructuración de equipos entre los mismos participantes de los talleres deportivos que se implementan en la comunidad

5.- Actividades sociales

A partir de éste tipo de actividades, desde la Animación Sociocultural se pueden organizar, promover actividades que permita salir de su rutina diaria, para entrar en contacto con otras personas, otras  inquietudes tomando en cuenta la realidad donde viven.

Dentro de las actividades sociales que se pueden organizar y desarrollar dentro de la comunidad, pueden ser:

  • Actividades de movilización por el Día Mundial del medio ambiente y Día mundial del agua
  • Movilización comunitaria en torno a la temática  de Educación vial
  • Movilizaciones para promover la equidad de género y prevenir la violencia intrafamiliar
  • Movilizaciones en torno a la prevención del consumo de drogas
Estas actividades deben  facilitar  el fortalecimiento de la comunidad, de la vida asociativa y a la constitución de redes sociales. Por tal motivo el Animador Sociocultural debe  participar e involucrarse en las Redes interinstitucionales que existen en su zona. 

El Animador Sociocultural, para tener conocimiento sobre éstas redes, debe apersonarse a las Unidades de Desarrollo Humano de la Sub Alcaldía  del Macrodistrito donde se encuentra desarrollando intervenciones comunitarias. Una vez que se tenga información sobre la existencia de estas redes, es importante participar de sus reuniones, y, a partir de ellas, sociabilizar las inquietudes y actividades que se tienen previstas e invitar a las instituciones participantes a que se sumen  a algunas de ellas.

Toda actividad realizada, también debe contemplar, necesariamente, de un informe, éste informe deberá ser redactado  de forma sencilla, donde se plasme  las actividades generales que se realizaron. Así mismos éste informe deberá estar acompañada de la lista de asistencia.
BIBLIOGRAFÍA
  • GONGORA, H. Algunas consideraciones sobre la aplicación del trabajo comunitario integrado en proyectos de Animación Sociocultural en Cuba, Revista Iberoamericana de Animación Sociocultural, Vol.2. (Nº 2), pp. 1, septiembre, 2008
  • HERNÁNDEZ, M. La experiencia de Animabarrios, Revista Iberoamericana de Animación Sociocultural, Vol.1. (Nº 1), pp. 20, noviembre , 2007
  • LANDAETA. J. Apuntes de 3er Congreso Iberoamericano de Animación Sociocultural celebrado en Buenos Aires, La Paz, octubre de 2010
  • LANDAETA, C. “Informe Anual 2010 del Sub Programa de Animación Sociocultural del Convenio Protección Integral y ayuda contra la drogadicción de niños, niñas y jóvenes en situación de Vulnerabilidad” Centro Interdisciplinario de Estudios Comunitarios 2010, La Paz
  • RODRIGUEZ, N. El voluntariado, una forma de vida, Revista Iberoamericana de Animación Sociocultural, Vol.2. (Nº 2), pp. 13, septiembre, 2008
  • VENTOSA, V. La ASC como metodología de la participación social. En LANDAETA, J. Apuntes de 3er Congreso Iberoamericano de Animación Sociocultural celebrado en Buenos Aires del 8 al 10 de octubre de 2010. La Paz, 2010

Revista Nº1 - Artículo Nº1 - Resiliencia e Identidad narrativa (Lic. Oliver Peñafiel)


Resiliencia e Identidad Narrativa
Por: Lic. Oliver Peñafiel Muñoz*

“La resiliencia es el arte de navegar en los torrentes,
el arte de metamorfosear el dolor para darle sentido;
la capacidad de ser feliz,
incluso cuando tienes heridas en el alma”



El término resiliencia proviene del latín resilio que significa volver atrás, volver de un salto, revotar, saltar hacia atrás, resurgir, el concepto no es nuevo en la historia, se trata de un término que surge de la física y la mecánica, de la metalurgia, y se refiere a la capacidad de los metales de resistir un impacto y recuperar su estructura original. Este término también se usa en medicina, concretamente en la osteología, donde expresa la capacidad de los huesos de crecer en la dirección correcta después de una fractura, más tarde el concepto fue utilizado en las ciencias sociales, como la psicología, la pedagogía, la sociología, la medicina social y la intervención social con un significado muy cercano al etimológico: ser resiliente significa ser rebotado, reanimarse, avanzar hacia adelante después de haber padecido una situación aversiva (Forés, 2008).

El concepto de resiliencia nace en los años 80, el término es utilizado por la psicóloga del desarrollo Emmy Wermer quien llevo a cabo un estudio longitudinal y prospectivo, con el seguimiento de 698 personas nacidas el año 1955 desde el período prenatal hasta la edad de 32 años, las niñas y niños eran los patitos feos de familias de escasos recursos de la isla hawaiana de Kauai, después del proceso logró obtener un resultado positivo en los casos observados y a los cuales los etiquetó como personas resilientes (Forés, ob.cit).

La resiliencia se trata de un proceso, en el que el sujeto se cuela en un contexto afectivo, social y cultural, una aversión ha trastornado al herido y le ha orientado en una dirección en la que le habría gustado no ir, sin embargo, el resiliente ha de afrontar golpes y magulladuras hasta que en algún momento una relación afectiva, una institución social o cultural le ayuden en el proceso a emerger airoso (Cyrulnik, 2002). 

Por lo tanto, la resiliencia es definida como la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves (Manciaux, Vanistendael, Lecomte y Cyrulnik, 2001). 

 Cyrulnik (1999) plantea que la resiliencia “es más que resistir, es también aprender a vivir... antes del golpe uno estima que la vida nos es debida y la felicidad también... la prueba cuando uno la sobrepasa cambia el gusto por el mundo”. Este texto sirvió como marco conceptual orientador del estudio y facilitador de la comprensión de la realidad resiliente de las familias sincelejanas. Este trabajo deja ver los resultados del estudio con familias en situación de desplazamiento en la ciudad de Sincelejo y cómo a partir de los relatos de vida y los autoreportes se pudieron resignificar los hechos dolorosos, convertidos, a su vez, en experiencias de aprendizaje significativo, lo que permitió aportar un nuevo conocimiento contextualizado. 

Los resultados evocaron que las categorías sugeridas teóricamente por Cyrulnik se fueron evidenciando en los relatos de vida, éstas fueron: El Éxito social, que a su vez se operacionaliza en las dimensiones Flexibilidad, Empatía, Comunicación y Sentido del humor. La habilidad para resolver problemas, que incluye las dimensiones Elaborar estrategias, Solicitar ayuda, Creatividad y Criticidad. La categoría Autonomía, referida a las dimensiones, Sentido de identidad, Autosuficiencia, Autocontrol y Conocimiento propio. La última categoría se tituló Propósitos y expectativas por un futuro prometedor, que aborda las Metas, el Optimismo, la Fe y Espiritualidad (De la Ossa, 2007).

Promover la resiliencia es reconocer la fortaleza más allá de la vulnerabilidad. Apunta a mejorar la calidad de vida de las personas a partir de sus propios significados, según ellos perciben y afrontan al mundo. La primera tarea es reconocer aquellos espacios, cualidades y fortalezas que han permitido a las personas afrontar positivamente experiencias adversas (OPS, 1998).

Es entonces que al entender la resiliencia se hace importante entender la narratividad de las personas,  en tal sentido, la Terapia Narrativa fue creada por Michael White, trabajador social australiano y David Epston, antropólogo de origen canadiense residente en Nueva Zelanda, ambos empezaron a trabajar juntos a principios de los años 80´s, por tanto se hace importante aclarar que aunque varios autores hablan de la Terapia Narrativa como una Terapia Posmoderna, Michael White carece de acuerdo con esta categorización ya que parece que el término “posmoderno” es tan amplio que no tiene precisión y no dice mucho, en cambio, hablar del modelo terapéutico como “Postestructuralista”, contrasta el enfoque narrativo con la mayoría de las teorías de la personalidad y escuelas de terapia, que provienen de una tradición estructuralista (Tarragona, 2006).

Entonces White entiende que la construcción de relatos podría constituir una forma básica de asimilar nuestra experiencia en estructuras de significación que las transforman en conocimiento. La ausencia de tal estructura narrativa en nuestras explicaciones posiblemente conllevaría a experiencias ausentes de significados. Es por ello que no basta, para que haya relato (sea este histórico o literario), con que los acontecimientos se representen en un orden cronológico. Es además preciso que se revelen como dotados de una estructura, de un orden de significación que está ausente en la sola secuencia (Duero, 2006).

El sello distintivo del método narrativo es el lema “el problema no está en la persona; el problema está en el problema” por tanto mediante el empleo de la externalización, los terapeutas narrativos pueden reconocer el poder de las etiquetas y al mismo tiempo evitar caer en la trampa de reforzar el apego que el cliente siente por ellas y de permitir que se desentienda de la responsabilidad de su conducta (O’Hanlon, 2001). 

Externalizar conversaciones desempodera los efectos de la etiqueta, la patologización, el diagnóstico que generalmente sienten las personas como que empobrecen sus vidas, es que entonces el externalizar abre posibilidades para describirse a sí mismos y a sus relaciones desde una posición nueva y no saturada de problemas, permite el desarrollo de una historia alternativa que sea más atractiva para las personas o la familia (Morgan, 2000).

Las historias que se cuentan a través del lenguaje, acerca de quién es y qué motivos tiene para hacer y no hacer a lo largo del tiempo, van construyendo la identidad narrativa de la persona, lo que se llama "yo" y lo que se considera los "otros" son también elementos del  medio a los que se acerca a través de esas historias que se cuentan y que de algún modo, son un concepto del yo, una noción de pasado y futuro, surgen rápidamente con el lenguaje y la relación social de modo que se puede, por medio del intercambio de símbolos y del surgimiento de la conciencia de orden superior crear narraciones, ficciones, historias, que el sentido de la propia identidad surge con la conciencia de orden superior y con la capacidad explícita de construir en los estados de vigilia escenas pasadas y futuras. (Rodríguez, 2006).

Los relatos escritos en disimiles oportunidades personales relacionales evocan fragmentos de vida que la identidad narrativa apropia, la cual al ser construida por cadenas de significados nefandos y excelsos, proporciona un esquema de acción que envuelto de oxímorones afronta el cotidiano y se hace trascendente.
     
Es entonces que a partir de esta perspectiva, se podría entender que la identidad resiliente es aquella en la que el relato mediante el oxímoron proporciona a la persona nuevos relatos, los cuales emergen inagotables y dispuestos a otorgar caminos disimiles manejables.

Entonces, lo más importante de uno va mas allá de las fronteras que se aprendieron a tener, por eso hay que existir para desarrollarse, ser en el mundo simbólico y ser el mundo físico, dejar huella indeleble en los abrazos, en los ojos, en las manos de quien junto a tu lado reconozca lo finito del ser y se anime a crecer excelso y resiliente, parafraseando a Virginia Satir, ama tu propia esencia, tu cuerpo, tu mente, tus acciones, deja el mensaje de amor y ábrete a nuevas posibilidades que rescriban y reediten tu narración bajo los principios fundamentales universales de vida. 

Al promover el Principio de Beneficencia, “sobre todo no dañar, no dañarme ni dañar a los demás” todo se está relacionado entre sí, ¡vivir es amar cada día, en tu identidad narrativa!, como diría Milton Erickson “Ser un observador de tu hacer, para generar un ser”, dispuesto a subirse al tren relacional produciendo autovalía, eufonía, asertividad, salud afectivo emocional, salud cognitiva,  ulteriormente reconocer los relatos que co construidos promueven oxímorones beneficiosos y otorgan la opción de crecer excelso para que cada crisis sea una oportunidad de cambio y bienestar relacional.

Referencias Bibliográficas:
Ø  Cyrulnik, B. (2003) El murmullo de los fantasmas, volver a la vida después de un trauma. Barcelona: Gedisa.
Ø  Cyrulnik, B. (2005) El amor que nos cura. Barcelona: Gedisa.
Ø  Cyrulnik, B. (2002) Los patitos feos, la resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida. Barcelona: Gedisa.
Ø  De la Ossa, E. (2007) La resiliencia en familias desplazadas por la violencia sociopolítica ubicadas en Sincelejo. En: Psicología desde el Caribe Vol 10, N° 19 (pág. 154 – 180).
Ø  Duero, D. (2006) Relato autobiográfico e interpretación: una concepción narrativa de la identidad personal. Athenea Digital, 9, 131-151.
Ø  Misión Joven (2008) Pedagogía de la resiliencia. Madrid: Manos Unidas.
Ø  Morgan, A. (2000) Qué es la terapia narrativa. www.dulwichcentre.com.au/que-es-la-terapia-narrativa.pdf
Ø  OPS (1998) Manual de identificación y promoción de la resiliencia en niños y adolecentes. USA: OPS.
Ø  O’Hanlon, B. (2001) Desarrollar Posibilidades. Barcelona:Paidos.
Ø  Rodríguez, B. (2006) Narrativas del sí mismo. Universidad de Alcalá de Henares: Madrid.
Ø  Tarragona, M. (2006) Las terapias posmodernas: una breve introducción a la terapia colaborativa, la terapia narrativa y la terapia centrada en soluciones. México D. F.: Grupo Campos Elíseos.